Las historias de héroes corpulentos, con rasgos masculinos muy bien definidos, o donde sencillamente el protagonista era un hombre, cedieron terreno a producciones televisivas lideradas por mujeres en la última edición de la entrega de los premios Emmy.

Anualmente, la academia de artes creativas, que este año celebró su edición número 69, reconoce el trabajo a la excelencia en la producción de la industria televisiva. La diferencia e importancia en la entrega de galardones fue el protagonismo, nunca antes visto, de las historias de mujeres.

Esto podría marcar el inicio de una nueva era en la industria después de un período en el cual la televisión era conquistada por historias de héroes masculinos. Sorprendió ver el cambio en la tendencia

La premiación fue encabezada por mujeres. Por ejemplo, Julia Louis-Dreyfus batió record al ganar por sexta vez en la categoría de “mejor actriz de comedia”, en reconocimiento a su trabajo en “Veep”.

También fue reconocida la unión entre en la producción de Big Little Lies, que les mereció el premio a mejor mini serie y mejor actriz de mini serie o tv movie. Esta cuenta la historia de una hermandad entre mujeres de clase alta que tiene como telón de fondo el maltrato machista reflejado en la mujer a la que da vida Nicole Kidman. Black Mirrow, otra historia de mujeres se llevó el galardón de mejor película para televisión.

Pero el premio más esperado de la noche y el que más conmovió a la audiencia fue The Handsman Tail coronándose como mejor drama de la temporada, arrebatándole así el galardón a grandes apuestas como Stranger Things, House of cards y Westworld.

La serie se basa en una novela que cuenta una distopía en un mundo donde las mujeres pierden sus derechos y son esclavizadas y reducidas al único motivo de procrear hijos. Es una novela en que las mujeres son seres interesantes e importantes, en donde sus historias representan la trama central ¿Qué podemos aprender de esta historia de lucha contra las dictaduras, el esclavismo y la explotación sexual? Justo el argumento central de cualquier manifiesto para la igualdad de género: en este mundo en el que las mujeres tenemos que luchar día a día por las desigualdades de nuestros derechos más básicos, necesitamos una reflexión en la sociedad y sus costumbres, solo así podremos asegurar un mejor futuro para todas.

Sin duda alguna, esta premiación constituye un respiro alentador después de un período negativo en materia de equidad de género, por ejemplo la derrota electoral de Hilarry Clinton, las  40 niñas fueron quemadas vivas en Guatemala y los casos de femicidios en Nicaragua.

El panorama mundial no se ofrece muy generoso en cuestiones de igualdad entre hombres y mujeres; sigue el impuesto rosa, la brecha salarial existe en todas las esferas sociales y la violencia intrafamiliar sigue siendo una amenaza latente y silenciosa.

No obstante este año un pequeño cambio ha despertado la atención de muchas personas bajo la esperanza de cambiar la presencia femenina en uno de los medios más poderosos para las masas: la televisión.

Isabella Moncada. Studio UAM