La globalización en su sentido más amplio nos supone nuevos paradigmas  de relaciones que alteran la dinámica social, en todos los ámbitos. Sea en política, economía o salud, las transformaciones son evidentes y muy complejas. Adaptarse a ellas, asimilar y funcionar en este nuevo contexto dominado por la irrupción de las tecnologías constituye también uno de los principales retos de la comunicación corporativa.

Comprender estos procesos, planificarlos y gestionarlos de forma estratégica, haciendo uso de estas nuevas herramientas tan cambiantes como el tiempo mismo, supone un modelo que hace más énfasis en la retroalimentación que en el esquema tradicional: emisor-canal- receptor.

En Nicaragua, las empresas cada vez más entienden que la eficacia de la comunicación organizacional afecta positiva o negativamente a la rentabilidad final de la empresa y tiene que ver con un visión de negocio que incorpora a la toma de decisiones valores como la innovación, la transparencia y la responsabilidad hacia la sociedad. Los líderes comienzan a tomarse en serio la comunicación y han empezado a diseñar estructuras organizativas para ello.

Al respecto, Mario Sáenz Vanegas, gerente general del Grupo Multicentro Las Américas y director ejecutivo del Hotel Hex, destaca que la comunicación corporativa es fundamental para que la empresa alcance sus objetivos. Asimismo, considera necesario tener uniformidad en la marca e imagen, un mismo diseño para sellos, cartas, sobres, carpetas, etc.

El ejecutivo considera que debe establecerse claramente los niveles de comunicación y los medios que se utilizarán, principalmente los tecnológicos; además de definir  quiénes emiten información, quiénes la reciben, quién está a cargo de actividades particulares y cuál información es la idónea para que el proceso fluya de manera eficiente.

“La comunicación se da en varias direcciones: hacia arriba los ejecutivos, hacia abajo el personal de la estructura, hacia afuera con los clientes,  proveedores y la comunicación de la marca por medio de la publicidad  y el mercadeo”, expresa Sáenz.

El proceso juega un rol fundamental en la operación de una empresa, organización o entidad. Requiere de una visión integral que contemple un amplio abanico de posibles escenarios a tomar en cuenta en el diseño de una estrategia y que culmine en la elaboración de un plan de comunicación aterrizado al negocio.

Toda organización tiene altos y bajos, y es aquí donde tenemos dificultades al continuar. Cuando la comunicación se debilita empiezan los problemas.

 Josseline Parrales – Studio UAM